Cámaras y ruido
Altos estándares
Con las dos primeras palabras arriba enunciadas se describe la totalidad de lo que los sitios de microstock esperan que los fotógrafos envíen a sus librerías. Mucha gente se queja de que si revisas el portafolios de Getty Images o de Corbis (dos de las agencias más grandes y tradicionales en el mercado de imágenes de stock) puedes encontrar imágenes de mala calidad, pobremente iluminadas, con poca composición y escaso concepto. Y es cierto. Y es que es allí donde los sitios de microstock rápidamente se dieron cuenta de que tendrían que superar las expectativas, en la calidad del contenido, desde todo punto de vista. Dejando de lado los aspectos conceptuales y filosóficos de las imágenes nos concentraremos en esta sección en describir los mínimos requerimientos técnicos que se esperan de las imágenes que te animes a subir a cualquiera de estos puestos de venta.
Cámaras, luego iso y al final ruido…
De entrada hay que afirmar que, teóricamente, casi cualquier cámara fabricada desde el año pasado, que produzca imágenes de cuatro o más megapixeles, es capaz de producir una imagen que se puede vender en un sitio de stock. Pero de la teoría a la práctica hay un trecho largo que a veces el fotógrafo es incapaz de sortear.
Para los que emprenden esta aventura con cámaras compactas el camino puede estar lleno de malos ratos si no se toman las providencias necesarias para que las fotos estén libres de ruido. Recordemos que las cámaras compactas tienen sensores muy pequeños, a veces de 2/3 de pulgada o menos en su lado más largo. Esto significa que los fotorreceptores son muy pequeños y por ende relativamente poco sensibles a la luz. Estas cámaras generalmente producen imágenes aceptables en condiciones óptimas de luz, con resultados cada vez peores a medida que la cantidad disponible de luz decae. En muchos modelos imágenes a isos de 200 o más el ruido electrónico es tan notorio que la calidad de la imagen cae en términos de definición y reproducción del color. Con cámaras compactas se pueden hacer imágenes adecuadas para la venta siempre y cuando se tenga un control y dominio absoluto de la luz, trabajando a isos bajos (esencialmente el más bajo) en los parámetros de la cámara. Muchos buenos fotógrafos han comenzado con cámaras compactas y han reinvertido sus ganancias en equipos más modernos y complejos.
Con las cámaras reflex los resultados son mucho mejores, pero igualmente hay que tener cuidado. El sentido común dice que, al igual que con las compactas, hay que tomar las fotos con el iso más bajo que sea posible (en algunos modelos esto significa isos tan bajos como iso 50, aunque generalmente es entre iso 100 o 200).
Hay que recordar que quien evalúa las fotografías lo hace mirándolas al 100% en su pantalla. Muchos dirán que eso equivale a mirar una valla gigantesca a un pie de distancia, y es cierto… Pero los evaluadores consideran que este control de calidad estricto es lo que hace que estos sitios sean respetados en la actualidad. A nadie le gusta pagar una foto, aunque sea a un dólar, para que luego esta no sea apta.
Hay muchos tutoriales en la web que ilustran que se pueden tomar fotos a isos relativamente altos sin que estas muestren ruido significativo. He visto incluso imágenes a iso 800 que exhibían poco ruido, casi imperceptible. Pero quien tomó la foto sabía lo que estaba haciendo. Debemos prestar atención en las zonas menos iluminadas de las fotos, que es donde usualmente aparece el ruido electrónico.
El uso del flash no está proscrito, pero es deber del que lo usa comprenderlo y usarlo de manera tal que las fotos no parezcan lo que llaman “snapshots” que son las clásicas fotos domingueras de los aficionados en las que la luz dura del flash aplana todo y salen sombras indeseables por todas partes. Casi cualquier iluminación será adecuada, siempre y cuando llene las expectativas de calidad de la foto. En la sección de iluminación revisaremos más sobre este tema.
Un detalle importante es que a las fotos no se les debe aplicar ningún filtro de enfoque para aumentar o mejorar la definición. Los evaluadores se dan cuenta la mayoría de las veces de que esto se ha hecho por diferentes detalles en las fotos, sean artefactos, un aumento del ruido o la presencia de halos. El uso de filtros para reducir el ruido como Neat Image o Noise Ninja está permitido, aunque los parámetros con los que estos se utilizan deben ser vigilados, pues igualmente pueden introducir artefactos en la imagen y degradarla. Conviene buscar en los sitios de estos programas los perfiles (bajo el apartado de “profiles“) ideales de nuestras cámaras y agregarlos a los mismos, para optimizar los resultados del proceso de remoción de ruido.
Conclusión
Condensando todo lo expuesto en unas cuantas palabras: un número significativo de cámaras por arriba de cuatro megapixeles, de fabricación reciente, trabajando con el menor iso posible y con una iluminación adecuada producirán imágenes con el menor ruido posible lo que aumentará las oportunidades de que sea aceptada en un sitio de microstock. Si una foto llega a ser rechazada por ruido algunos sitios permiten volverla a subir luego de pasarla por alguno de los programas de reducción o eliminación de ruido.
Nota: recuerda usar la cámara con la mayor resolución y calidad posible, puesto que algunos sitios establecen sus precios de acuerdo al tamaño de las fotos (a mayor tamaño mayor precio de venta y mayores comisiones).